Estudio Escarlata
Método Holmes
Holmes cuestionaba los métodos rigurosos pero rutinarios de los investigadores de Scotland Yard y los consideraba incapaces de desplegar un pensamiento inductivo.
Método deductivo
1.Observación, entender el problema
“La ciencia de la deducción”
Durante unos días estuvieron desarmando las valijas e instalándose. A Watson, cada vez le llama más la atención la ideología del mundo de Holmes. John, pensaba que Sherlock tenía tan pocos amigos como el, pero no era así, ya que Holmes recibía visitas cada semana de mucha gente, sus clientes.
Sherlock le cuenta a Watson que él tenía la habilidad de guiar a detectives perdidos por el camino el camino exacto.
Al final del capítulo, Watson se queda sorprendido, ya que Holmes con un método de deducción le dice, que él ya sabía que John venia de Afganistán. Tuvo que pasar por varias etapas intermedias. El racionamiento fue: “He aquí a un caballero que responde al tipo del hombre de medicina, pero que tiene un aire marcial. Es, por consiguiente, un médico militar con toda evidencia. Acaba de llegar de países tropicales, porque su cara es de un fuerte color oscuro, color que no es el natural de su cutis, porque sus muñecas son blancas. Ha pasado por sufrimiento y enfermedad, como lo pregona su cara macilenta. Ha sufrido una herida en el brazo izquierdo. Lo mantienen rígido y de una manera forzada… ¿En qué país tropical ha podido un médico del ejercito ingles pasar por duros sufrimientos y resultar herido en un brazo? Evidentemente, en el Afganistán”. Luego, Holmes lo volvió a utilizar para saber que el conserje que estaba en la calle, era un antiguo sargento de infantería de la Marina Real, y al preguntarle, le dijo que sí. Y le entregó un sobre.
Hipótesis/ entrevista, investigar
El misterio del jardin de Lauristone
Sherlock Holmes y Watson se encontraban tranquilos en su casa cuando recibieron una carta (mandada por Tobías Gregson) la cual decía que se había cometido un asesinato y necesitaban a Sherlock para resolverlo. Fueron en un coche tirado a caballos hasta la escena del crimen y cuando llegaron Gregson y Lestrade (detectives que se encontraban en la escena del crimen) los recibieron y les mostraron el cadáver y las pistas encontradas. Mientras recorrían la escena del crimen Holmes sacaba deducciones de todo lo que tenía a su alcance, luego de sacar muchas conclusiones, Lestrade los llama ansioso a la habitación donde ocurrió el crimen y les muestra una palabra escrita por el asesino escrita con sangre que decía RACHE. Luego de esto Holmes investiga la habitación y encuentra varias pistas de cómo había venido el asesino, como iba vestido y como era físicamente.
Experimentación / desarrollar hipótesis
Lo que John Rance tenía que decir
Sherlock Holmes le cuenta a Watson las características del supuesto asesino. Le dice que el asesino llego en un coche, que estuvo durante la noche, que el hombre el hombre media un poco más que 180 cm. Y que por los pasos que daba el hombre no podía ser demasiado viejo.
Después de contarle la teoría, se van a Audley Court a entrevistar a Rance, un agente de policía. Le cuenta que él trabaja de noche y que la noche del asesinato vio una luz prendida en una casa que nunca hay gente ahí. No se animó a entrar solo pero al ver que no había nadie tuvo que hacer.
Después de encontrar el cuerpo muerto llamo a otros oficiales para que lo ayuden. En esa calle no estaba solo, había un hombre que esta borracho.
Sherlock le pregunta cómo esta vestido y después de la respuesta Sherlock sabe que ese es el asesino.
Teoria /Prueba la hipótesis
Nuestro anuncio nos trae una visita
En este capítulo es donde la investigación del asesinato de una persona en la carretera de Brixton entre la taberna del Ciervo Blanco y Hollad Grove, el asesino parecía haber usado veneno para matar a su víctima, en el piso había unas gotas de sangre y una palabra. En este capítulo es donde empiezan a buscar al asesino o al cómplice porque decidieron poner un anuncio en el diario sobre un anillo porque sabían que el asesino quería el anillo y también sabía que sino venia el asesino, vendría el cómplice; en vez de eso vino una anciana que quería robarlo, entonces Holmes pensó que era un hombre disfrazado.
Tobías Gregson muestra delo que es capaz:
Sherlock Holmes y John Watson contratan a unos chicos para que sean sus espías y que les den información sobre los casos, delitos, asesinatos, otros. Apenas estos le dieron la información que tenían, se escuchó un timbrazo eran Gregson y Lestrade.
Gregson y Lestrade venían con la verdad sobre el asesinato de Drebber. En realidad Gregson había hecho todo el trabajo. Su hipótesis fue:
Después de lo que conto la señora Charpentier, que Drebber y Stangerson se alojaron en su casa, y de que Drebber maltrataba a las criadas y a su hija, también que se emborrachaba mucho. Este carácter llevo a que la señora eche de la casa a Drebber. Este volvió y vino por la hija de la señora, ella grito y Arturo su hermano entro a la habitación. La madame Charpentier no sabía lo que había ocurrido luego. Así fue como Gregson llego a la conclusión de que se diputo una pelea entre Arturo y Drebber en la calle, Arturo le pego con su bastón en la boca del estómago y eso bastó para causarle la muerte, y como la calle estaba desierta aprovecho para arrastra el cuerpo al hogar deshabitado.
Lestrade también tenía una noticia, que Stangerson había sido asesinado.
Ley/validación
Una luz en la obscuridad
En este capítulo Lestrade descubre que el señor Stangerson estaba muerto de una puñalada y encima del cadáver estaba escrita la palabra RACHE. Después de preguntarle si no había nada más importante en la habitación, Sherlock se levantó y les dijo que tenía el camino del misterio, que faltaban detalles.
Justo después, Lestrade le dio las píldoras que también había en la habitación y vio que no eran nada normales. Partió una de ellas y metió una de las dos partes en un vaso de agua: efectivamente eran solubles. A continuación añadió leche a la mezcla y se la ofreció al perro. No pasó nada. Pero Holmes, se olvidó de un detalle, la otra parte. Metió la otra parte en agua y leche y se la volvió a dar al perro. El animal quedó rígido. Holmes seguía en el buen camino. Tras una larga conversación, los detectives le preguntaron si sabía el nombre del asesino. Dijo que sí.
Wiggins informó a Sherlock, que tenía el coche en la puerta. Holmes inmediatamente dijo que el cochero subiera a echarles una mano y al llegar y agacharse a por una de las maletas, lo esposó y dijo "Aquí tenéis al asesino." Se trataba de un tal Jefferson Hope. Con su propio coche lo llevó a Scotland Yard.
Presentar la conclusión
Final
Cuando salimos de la casa procedí a realizar lo que Gregson había olvidado. Telegrafié a la Jefatura de Policía de Cleveland, circunscribiendo mi pregunta a lo relativo al matrimonio de Enoch Drebber. La contestación fue terminante. Me informaba de que ya con anterioridad había acudido Drebber a solicitar la protección de la ley contra un antiguo rival amoroso, llamado Jefferson Hope, y que este Hope se encontraba en Europa. Sabía, pues, que ya tenía en mis manos la clave del misterio, y sólo me quedaba atrapar al asesino. En ese momento había yo llegado mentalmente a la conclusión de que el hombre que había entrado en la casa con Drebber no era otro que el mismo cochero del carruaje. Las marcas que descubrí en la carretera me demostraron que el caballo se había movido de un lado a otro de una manera que no lo habría hecho de haber estado alguien cuidándolo. ¿Dónde, pues, podía estar el cochero, como no fuese dentro de la casa? Además, es absurdo suponer que ninguna persona que se encuentre en su sano juicio cometa un crimen premeditado a la vista misma, como si dijéramos, de una tercera persona que sabe que lo delatará. Y, por último, si alguien quiere seguirle los pasos a otra persona en sus andanzas por Londres, ¿qué mejor medio puede adoptar que el de hacerse conductor de un coche público?
Todas estas consideraciones me llevaron a la conclusión de que a Jefferson Hope habría de encontrarlo entre los aurigas de la metrópoli. Si él había trabajado de cochero, no había razón de suponer que hubiese dejado ya de serlo. Todo lo contrario: desde el punto de vista suyo, cualquier cambio repentino podría atraer la atención hacia su persona. Lo probable era que, por algún tiempo al menos, siguiese desempeñando sus tareas. Tampoco había razón para suponer que. actuase con un nombre falso. ¿Pára qué iba a cambiar el suyo en un país en el que éste no era conocido por nadie? Por eso organicé mi cuerpo de detectives vagabundos, y los hice presentarse de una manera sistemática a todos los propietarios de coches de alquiler de Londres, hasta que huronearon dónde estaba el hombre tras del que andaba yo. Aún está fresco en la memoria de usted el recuerdo del éxito que obtuvieron y de lo rápidamente que yo me
aproveché del mismo. El asesinato de Stangerson fue un episodio completamente inesperado, pero que en cualquier caso habría resultado difícil de evitar. Gracias al mismo, como usted ya sabe, entré en posesión de las píldoras, cuya existencia había conjeturado. Como usted ve, el todo constituye una cadena de ilaciones lógicas sin una ruptura ni una grieta.
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